Padre Marie-Dominique Philippe, fundador de la Comunidad

El padre Marie-Dominique Philippe nació en Cysoing en Francia el 8 de septiembre de 1912. Entró en la Orden de Santo Domingo en noviembre de 1930 en Amiens, fue ordenado sacerdote el 14 de julio de 1936.

Incansable predicador y maestro, enseñó filosofía y teología en Etiolles Saulchoir y filosofía en la Universidad de Friburgo en Suiza desde 1945 hasta 1982. Predicó y dió numerosos retiros y conferencias en diversos lugares (monasterios, “Hogares de Caridad”, grupos de jóvenes).

Su búsqueda de la verdad se ordena de acuerdo con las tres sabidurías: sabiduría filosófica, sabiduría teológica y sabiduría mística.

En 1975, en Friburgo, a petición de algunos estudiantes franceses, que querían tenerlo como padre espiritual, fundó sin dejar de ser dominico, la Comunidad de los Hermanos de San Juan. Unos años más tarde, las Hermanas Contemplativas de San Juan y las Hermanas Apostólicas de Saint Jean. A estas tres Comunidades se están uniendo muchos laicos: los Oblatos de San Juan, formando así una nueva familia espiritual en la Iglesia: la Familia San Juan.

Muere el 26 de agosto del 2006 rodeado de numerosos hermanos y hermanas de la Comunidad San Juan.

"Varios meses después de la muerte del P. Philippe en el 2006, las autoridades eclesiásticas recibieron diversos testimonios que hablaban de desvíos en su vida afectiva y sexual; se trataba de conductas graves iniciadas y proseguidas con mujeres jóvenes que estaban bajo su autoridad". Carta del 22 de junio de la Congregación para los Institutos de vida consagrada.

La autenticidad de estos testimonios fue verificada meticulosamente por el Dicasterio para los Institutos de vida consagrada. Este mismo Dicasterio invita a los miembros de la Familia San Juan a incorporar este hecho a su historia, con humildad y confianza, sabiendo reconocer también el dinamismo religioso transmitido por el Padre Marie Dominique Philippe y a tener un profundo reconocimiento por la intuición carismática que el Señor le dio así como por la generosidad y el fervor con los cuales siempre quiso desarrollarla y compartirla.